martes 2 de febrero de 2010

Demasiados galgos... muy pocas casas de acogida



Hace solamente cuatro días que Taji nos dejó. Despedíamos su artículo diciendo que ya formaba parte de la fuerza que nos hace seguir trabajando para los que lo necesitan.. Marta, ayer 30 de enero escribía este nuevo artículo que tituló "Demasiados galgos... muy pocas casas de acogida" y que dejamos a continuación:

Ayer, día 29 de Enero a las 14.20 h. me dan aviso desde la perrera municipal, que acaba de dejar un "señor" a un galguito de un año con la pata mal, vendada y sangrando de la misma para sacrificarlo ya que: "ya no vale para las carreras" y que si no vamos rápidamente a sacarlo, tendrá que esperar hasta el lunes. Con el agobio propio de, como siempre, faltan casas de acogida... donde lo meto... tengo 40 min. para solucionar esto o corremos el riesgo que esa pata ya esté infectada y si pasan tres días haya que amputar... me venía Blanc a la mente... Llamo desesperada a una adoptante, que en que le cuento la situación, no duda en retirar la cazuela del fuego y salir pitando con su coche a buscarme para poder llegar a tiempo a la perrera, la cual cierra a las 15.00 h. Sheila se portó fenomenal, me dijo: "ya me había hecho a la idea de cuidar a Taji tras ser operada, así que vamos para allá!" Nos encontramos con un precioso galguito negro, de tan solo un año, que no ofreció nada de resistencia al ponerle collar, se vino con nosotras y saltó al coche de Sheila, ¡como si llevara toda la vida siendo nuestro compañero! allí, se tumbó y se quedó adormiladito.

A primera hora de la tarde, vamos a nuestro veterinario, hay "suerte", no hay rotura de hueso, no hay que operar, pero si, gran desgarro de la piel, todo el pie sin ella, un huesito del dedo al aire y gran inflamación por la infección. Lo tienen ke dormir para podre trabajar la zona sin hacerle daño, antibióticos para veinte días, antiinflamatorios e ir al vete cada cuatro días a hacer las curas, quitar todo el vendaje, limpiar y volver a vendar.

Hoy, tan sólo un día después, Sheila me comunica que está feliz nuestro Sua, hasta corretea a tres patas por casa persiguiendo a Kira, galguita con la que va a convivir en su acogida y que también es parte de la familia Galgos 112. Ella también tuvo la gran suerte de que alguien fue su casa de acogida, alguien le cuidó, educó y preparó para su futura adopción. He aquí la gran importancia de las casas de acogida, si no hubiéramos podido sacar a Sua de inmediato, quien sabe.. el pronóstico del lunes hubiera podido ser que la infección hubiese alcanzado el hueso, y que Sua, al igual que Blanc, tendría que aprender a vivir con tres patitas. Necesitamos casas de acogida, tenemos que pensar, los que hemos adoptado un galgo o cualquier perro, que un día, nuestro ahora rey o reina de la casa, estuvo con una generosa familia que le brindó esa oportunidad de estar hoy con nosotros, en nuestro sofá , corriendo mil aventuras en nuestras vidas y llenándonos de momentos felices. ¿Os imagináis ahora vuestras vidas sin vuestr@ perr@?¿? Esa misma oportunidad merecen tod@s y cada un@ de los galgos, podencos y demás seres abandonados, que de momento están en el anonimato, con "fortuna" son una cifra mas en una perrera esperando su hora de sacrificio o su hora de que alguien cambie su suerte y se decida por hacer una acogida, salvando así su vida para pasar a ser después el o la reyes de alguna casa y la alegría de otra familia como la tuya. Hazme un favor tú que estás leyendo esto, deja de leer, llama a tu perr@, si, si, llámale. ¿Lo tienes alado? ok, ahora, mírale a los ojos, él estuvo en situación similar a la que much@s están ahora, ¿se lo merecen? no ¿verdad? cada uno es un ser especial, único e irremplazable. Brindémosles pues una oportunidad, LA OPORTUNIDAD. Yo, personalmente, no puedo hacerme la idea ni por un segundo, de que mi galgo vuelva a estar en la misma situación que están en estos instantes muchos, con lo que adora él su sofá, tapadito con su manta, dormir a pierna suelta casi tooodo el día y que con estos fríos y lluvias, sólo quiere salir a la calle con su abriguito, hacer sus cositas y vuelta al sofá! Le encanta que le seque las patitas, dedito a dedito, viene moviendo la cola para que le deje sequito, y pueda volver a relajarse en su camita (sofá, jeje). De verdad, no puedo pensar en el durmiendo en el frío, húmedo y sucio suelo de hormigón de algún sitio...o peor vagando por ahí, muerto de miedo, hambre y frío.

Es una gran responsabilidad el ser casa de acogida, pero sin ellas, muchos se quedarían en el camino.... Gracias a todo el equipo de Galgos 112 por ser como sois y un gran abrazo a tod@s los que estáis leyendo esto y como no, a nuestros perrissss!!!!!!